I. En “Engaging Cuba on Human Rights” publicado por el conservador Wall Street Journal (20/11/2009), Jorge Castañeda llama a Estados Unidos, a la Unión Europea y a gobiernos latinoamericanos a conformar un grupo de presión pro derechos humanos para Cuba. Sugiere a Estados Unidos pasar de una política que promueve el cambio de régimen en Cuba a una política de promoción de los DDHH para el país. Llama también al gobierno norteamericano a sacar conclusiones prácticas del fracaso del embargo. Propone una coordinación multilateral para hacer del levantamiento del embargo una moneda de cambio para la liberación del los prisioneros políticos en Cuba.
El embargo sirve a Fidel y a Raúl Castro para justificar la continuidad de un régimen opresivo – cuyas transgresiones están documentadas en el reciente informe de Human Right Watch, señala Castañeda. Sostiene que la reciente agresión a Yoani Sánchez es indicador de que a Raúl Castro no le interesa profundizar el diálogo y la distención en curso desde Estados Unidos. Por el contrario, la agresión a Yoani Sánchez buscaría entorpecer nuevas medidas estadounidenses de apertura – consciente Raúl Castro del impacto que la agresión tendría en el gobierno Obama. El embargo hace de mecanismo de contención y termina por servir de excusa para la mantención del estatus quo opresivo. ( El sábado 20 de noviembre fue agredido en La Habana Reinaldo Escobar, marido de Yoani Sánchez)
II. Castañeda observa (con razón) el silencio de las izquierdas latinoamericanas y de sus gobiernos frente al deterioro de los DDHH en Cuba que ilustra el reciente informe de Human Rights Watch. A 20 años de la desaparición pacífica de los regímenes comunistas de Europa del Este (y más aún desde los años de la Perestroika) - el desprecio de las izquierdas latinoamericanas por la suerte de los DDHH en Cuba resulta incomprensible – simplemente no encuentra justificación. Por contraste: la fuerte tradición de defensa de los DDHH adquirida por las izquierdas latinoamericanas se inhibe cuando se trata de Cuba, por lealtad a una revolución socialista aún cuando ésta terminó por transformarse definitivamente en régimen opresivo. Esta inaudita omisión de las izquierdas latinoamericanas las deja ahora en el incomodo dilema de tener que hacer creer que ignoran la dimensión humana de los abusos del gobierno cubano a opositores, disidentes y ahora incluso a blogueras alternativas como Yoani Sánchez. Y que la causa de ésta estaría en el embargo – como lo señaló recientemente Jorge Arrate, candidato presidencial de la izquierda chilena, en un debate presidencial televisado. Las izquierdas latinoamericanas sufrirían entonces de un dilema parecido a aquel de las izquierdas europeas (y también latinoamericanas) de mediados del siglo pasado cuando también pretendieron ignorar crímenes y abusos a los DDHH en la Unión Soviética – actitud sostenida incluso por algunos años tras la muerte de Stalin. Las manifestaciones de los estudiantes de Budapest y el alzamiento de Hungria (1956) así como la Primavera de Praga (1968) fueron las alarmas que llevaron a posiciones críticas.
III. Hoy, en la era digital, testimonios cotidianos de blogueros y blogueras cubanas nos hablan – en línea y en tiempo real - de su tenaz búsqueda de libertades en medio de una vida de restricciones y agresiones arbitrarias. Es ya tiempo que, en los países latinoamericanos, las personas de izquierda se percaten de su innoble indiferencia frente a las transgresiones a los derechos humanos en Cuba. Y que opten por apoyar, consecuentes con su noble tradición de lucha por los DDHH, la promoción de éstos en Cuba.
Twitter: http://twitter.com/yoanisanchez
Blog:: Generación Y
Twitter: http://twitter.com/ClaudiaCadelo
Respuesta de Barack Obama a Yoani Sánchez – Generación Y. 19 de noviembre de 2009.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados